Sumergidas durante las grandes crecidas, ofrecen cobijo a una notable flora y fauna acuática. Canales, charcas y laguanas interiores, plantas acuáticas, frondosos bosques de ribera -aliso, fresno, roble, abedul-, moluscos como el mejillón o perla de río -Margaritifera margaritifera L.- y especies animales como el corzo, ánade y garza real, convierten a las islas en santuarios de la naturaleza miñota.


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C. I. Terras do Miño
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