El Miño se desdobla formando espacios de gran belleza interior: as insuas. Insua de San Silvestre, Torrón de Castelo, de Arriba, de Abaixo, do Pazo, Seivane, do Curro, Meilán, Santalla, Perrelo, Cabanes e Borneiros... torróns, mollóns y otras insuíñas... parajes misteriosos que ejercen una especial atracción. Destacan, por la grandeza y espesura de sus bosques, las insuas de Trabanca, San Roque y Cela, conocidas por Insuas do Miño. Un sendero ribereño permite internarse en éstas, partiendo del Centro de Interpretación, en el que se ofrece completa información.