El Miño, labrado en piedra y agua, nace y discurre tranquilo.
Tierra de caneiros, ínsuas y fragas, sus riberas invocan
cantigas, leyendas y adivinanzas.
Historias como la del home peixe, que atraviesa las aguas montado
en un arca con un gorro rojo, o los xacios,
anfibios con figura humana. Seres míticos como las xespas
y feiticeiras, seres que engañan
a los humanos como las lavandeiras,
que piden ayuda al caminante para tender la ropa...